Desarrollo a medida
para empresas que se han quedado sin margen
Cada negocio tiene una forma distinta de trabajar, crecer y relacionarse con sus empresas. Por eso diseñamos software a medida que se adapta a la operativa real de cada organización, en lugar de obligar al equipo a encajar en una herramienta genérica.
Desarrollamos cada plataforma según las necesidades del proyecto: desde aplicaciones web para equipos internos hasta portales, sistemas de gestión e integraciones con las herramientas que ya utiliza la empresa.
El software que no encaja te cuesta dinero cada día. Solo que no aparece en ninguna factura
Hay un coste que ninguna empresa contabiliza: el de trabajar con herramientas que no fueron pensadas para su forma de operar. Está repartido en las horas que alguien dedica cada semana a copiar datos de un sistema a otro, en los errores que se cuelan en esas copias, en las decisiones que se toman tarde porque la información vive en cinco sitios distintos, y en los proyectos que no arrancan porque el equipo está ocupado sosteniendo lo que ya existe.
Ese coste no desaparece: se acumula día tras día. Y llega un momento en que supera con creces lo que costaría construir la alternativa adecuada.
Desarrollamos plataformas y aplicaciones a medida para empresas que han llegado a ese punto. Software diseñado alrededor de tu operativa real, con las integraciones, la eficiencia y el respuesta que exige un sistema del que depende el negocio.
EL PROBLEMA
Cómo calcular lo que te está costando ahora mismo
La conversación sobre desarrollo a medida suele empezar por el precio del proyecto. Es la pregunta equivocada. La correcta es cuánto estás pagando ya por no tenerlo.
Ese cálculo casi nadie lo hace, porque el coste está disfrazado de normalidad. Nadie apunta en ningún sitio que una persona dedica los viernes por la tarde a cuadrar el listado de pedidos entre el ERP y la hoja de seguimiento. Nadie contabiliza que el informe mensual tarda tres días en montarse porque hay que extraer datos de cuatro sitios. Nadie mide cuántas veces al año se factura mal por un dato que se copió con un dígito cambiado.
Cuando por fin se pone el número encima de la mesa, la reacción habitual es de sorpresa. Y suele ser lo que convence a una dirección de que la inversión merece la pena.
El desglose que hacemos con cada organización
Trabajo manual duplicado
Horas/semana × coste hora × 52
8.000 – 35.000 € al año
Errores de transcripción
Incidencias/mes × coste de corrección
3.000 – 15.000 € al año
Licencias infrautilizadas
Cuota anual × % de funcionalidad sin usar
30-60% de lo que pagas
Retraso en decisiones
Difícil de cuantificar, alto impacto
Variable
Dependencia de personas clave
Riesgo operativo si esa persona falta
Variable
Oportunidades no abordadas
Proyectos que no arrancan por falta de capacidad
Variable
Los tres primeros conceptos se calculan con precisión razonable en una tarde de trabajo. Los tres últimos no, pero suelen ser los que inclinan la balanza cuando la dirección decide.
Un ejemplo de proporción
En una empresa de 80 personas con dos sistemas mal integrados, el trabajo manual de sincronización solía consumir entre 20 y 30 horas semanales repartidas entre varios departamentos. Eso son unas 1.300 horas al año. La solución que lo eliminó costó menos que ocho meses de ese trabajo.
No decimos que tu caso sea idéntico. Decimos que hasta que no pones el número, la decisión se toma a ciegas y casi siempre se pospone.
Las siete señales de que el software estándar se ha quedado corto
Ninguna de estas señales significa por sí sola que necesites un desarrollo propio. Cuando aparecen tres o cuatro juntas, casi siempre sí.
Han aparecido hojas de cálculo paralelas
Es la señal más fiable de todas. Cuando un equipo mantiene por su cuenta una hoja con información que debería estar en el sistema, está diciendo con hechos que el sistema no cubre algo importante.El problema no es la hoja en sí: es lo que arrastra. Esos datos no están respaldados, no tienen control de versiones, no se auditan y suelen depender de una sola persona que sabe cómo funcionan. Cuando esa persona se va de vacaciones, el proceso se ralentiza. Cuando se va de la empresa, se pierde el criterio con el que se construyó.
Qué mirar en tu empresa: cuántas hojas críticas circulan por correo, cuántas personas las modifican y qué pasaría mañana si una se corrompe o se borra.
Alguien sincroniza sistemas a mano
El CRM tiene unos datos, el ERP tiene otros, y cada semana alguien los cuadra. Es trabajo puro de mantenimiento que no genera valor y sí genera riesgo, porque cada copia manual es una oportunidad de error.Lo llamativo es que este trabajo tiende a normalizarse. Al cabo de dos años nadie lo cuestiona, forma parte de "cómo se hacen las cosas aquí", y solo sale a la luz cuando alguien se molesta en cronometrarlo.
Qué mirar: qué datos se copian, con qué frecuencia, quién lo hace y qué ocurre cuando esa persona no está disponible.
Pagas por función que nadie usa
Los productos de catálogo se venden por paquetes. Si necesitas una función del plan avanzado, pagas el plan avanzado completo aunque el resto no se abra nunca.Con el tiempo la cuenta se dispara por otro lado: el precio de estos productos suele escalar por perfiles, así que crecer en plantilla multiplica el coste aunque el uso por persona sea exactamente el mismo.
Qué mirar: qué porcentaje de las funcionalidades contratadas se usa de verdad y cómo ha evolucionado tu cuota en los últimos tres años.
Tus procedimientos propios están forzados
Aquello que diferencia a tu empresa —tu forma de tramitar, de producir, de atender a sus clientes— no cabe en el flujo estándar. Se resuelve con campos improvisados, códigos escritos en el campo de observaciones y convenciones que solo entiende quien lleva años.El coste aquí es doble: la formación de cada incorporación se alarga muchísimo, y los errores se repiten mientras la persona nueva no domina las convenciones no escritas.
Qué mirar: cuánto tarda alguien que acaba de entrar en ser autónomo con el sistema actual.
El rendimiento cae según crece el uso
Lo que funcionaba con veinte perfiles se arrastra con doscientos. La respuesta habitual del proveedor es subir de plan, pero eso rara vez resuelve el fondo del asunto, porque el límite suele estar en cómo está construido el producto y no en el servidor donde corre.
Qué mirar: tiempos de respuesta en hora punta frente a hora valle, y si el problema empeora cada trimestre.
Los informes llegan tarde y se montan a mano
Si la dirección decide con datos de hace tres semanas porque montar el informe lleva días, el problema no es de reporting: es de cómo está organizada la información.
Qué mirar: cuánto tiempo pasa entre que ocurre algo en el negocio y aparece reflejado en un informe utilizable.
Todo depende de dos personas
Cuando el conocimiento de cómo funciona el apaño actual vive en la cabeza de dos personas, existe un riesgo operativo serio que ninguna póliza cubre.
Qué mirar: si mañana faltaran esas dos personas, cuánto tardaría la empresa en volver a operar con normalidad.
Comprar, adaptar o construir: cómo se decide
No siempre la respuesta es desarrollar. Esta es la comparativa que ponemos sobre la mesa antes de proponer nada.
Cuándo comprar es la decisión correcta
Cuando existe un producto consolidado que cubre el 90% de sus necesidades y ese 10% restante no toca nada crítico. También cuando el proceso es completamente estándar: contabilidad, nóminas, correo, firma electrónica. Nadie debería construir un gestor de nóminas propio hoy.
La ventaja real de comprar no está solo en el precio inicial: está en que el mantenimiento, la seguridad y la evolución las asume otro. Eso vale mucho dinero que no se ve.
Cuándo adaptar es lo más inteligente
Cuando el sistema base funciona bien pero falla en un punto concreto. Muchas plataformas admiten extensiones, módulos o desarrollos sobre su propia base. Si tu problema es un flujo de aprobación específico dentro de un ERP que por lo demás cumple, desarrollar ese flujo sobre el ERP existente cuesta una fracción de lo que costaría sustituirlo entero.
El error habitual es el contrario: tirar todo un sistema que funciona porque falla una parte. Es como cambiar de coche porque no te gusta la radio.
Cuándo construir compensa de verdad
El proceso es genuinamente tuyo
Cuando lo que haces y cómo lo haces es parte de por qué te eligen sus clientes, meterlo dentro de un producto genérico te iguala a la competencia.
El valor está en la integración
Cuando tienes cinco sistemas que funcionan bien por separado y el problema es que no se comunican, lo que necesitas no es un sexto sistema: es la capa que los conecta.
Necesitas control sobre la evolución
Si tu plataforma forma parte de lo que vendes, no puedes depender de que un fabricante decida priorizar tu función. Tienes que poder construirla cuando la necesites.
La respuesta suele ser mixta
En la mayoría de proyectos que abordamos, la conclusión no es «tíralo todo y construye». Es conservar lo que funciona, sustituir lo que estorba y desarrollar la capa que une ambas cosas. Sale mejor de precio, se implanta antes y el riesgo baja de forma considerable.
QUÉ DESARROLLAMOS
Los cinco tipos de proyecto, explicados
Plataforma de coordinación
Qué resuelve
El caos de hojas, correos y documentos
Dónde está el retorno
Horas de equipo liberadas
Plazo 3-5 meses
Aplicación web o portal
Qué resuelve
Autoservicio para organización o equipos
Dónde está el retorno
Menos carga de atención
Plazo 3-6 meses
Capa de integración
Qué resuelve
Sistemas que no se comunican
Dónde está el retorno
Fin del trabajo manual
Plazo 6-12 semanas
Automatización de procedimientos
Qué resuelve
Tareas repetitivas con reglas propias
Dónde está el retorno
Menos errores, mayor eficiencia
Plazo 4-10 semanas
Módulo sobre sistema existente
Qué resuelve
La función que falta
Dónde está el retorno
Inversión mínima
Plazo 4-8 semanas
Plataformas de coordinación interna
Es el proyecto con el retorno claro, porque el ahorro se mide en horas concretas de personas concretas.
Sustituye ese ecosistema de hojas de cálculo, correos y carpetas compartidas que sostiene la operativa pero que nadie controla del todo: coordinación de expedientes, control de producción, seguimiento de operaciones, planificación de recursos, cuadros de mando para dirección.
Lo que cambia respecto a un producto estándar es que los circuitos siguen tu manera de trabajar. Si tu proceso de aprobación tiene tres niveles y una excepción para compañías históricas, eso se implementa tal cual, sin campos improvisados ni convenciones orales que solo conoce el equipo veterano.
Dónde suele estar la dificultad real: no en programar, sino en descubrir cómo funciona el proceso de verdad. Casi siempre hay diferencias entre cómo la dirección cree que se trabaja y cómo se trabaja. Sacar esas diferencias a la luz es la mitad del proyecto.
Aplicaciones web y portales de organización
Software accesible desde el navegador y pensado para uso continuado: áreas privadas, portales de autoservicio, plataformas de consulta y tramitación para sus clientes o sus equipos.
El desafío aquí no es funcional, es de respuesta y concepción. Una aplicación web que carga en dos segundos y otra que carga en seis tienen tasas de uso completamente distintas aunque hagan exactamente lo mismo. Y si el portal está orientado a compañías, cada segundo de espera se traduce en llamadas al servicio de atención que ese portal debía evitar.
Lo que impacta en el resultado: el número de pasos para completar la tarea principal. Cada pantalla intermedia que se elimina sube la tasa de uso de forma medible.
Capas de integración
En muchas empresas es la pieza que más eficiencia aporta y, curiosamente, la más barata. No construyes una aplicación nueva: construyes el puente que hace que las que ya tienes dejen de vivir aisladas.
El tercer caso es más común de lo que parece, sobre todo en banca, seguros y administración pública. Y es donde más aportamos, porque exige experiencia previa con ese tipo de sistemas y paciencia para documentar lo que nadie documentó .
Automatización de procesos
Flujos automáticos con las reglas de tu organización: validaciones, aprobaciones, generación de documentos, notificaciones y alertas.
Lo que diferencia una automatización profesional de un apaño es la trazabilidad. Cuando algo falla —y algo fallará— tienes que poder reconstruir qué ocurrió, en qué paso y por qué. Sin eso, la automatización crea un problema nuevo: procesos que suceden sin que nadie sepa cómo.
Criterio para elegir qué automatizar primero: tareas repetitivas, con reglas claras y que consuman horas de gente cualificada. Si falta cualquiera de las tres condiciones, suele salir mejor dejarlas manuales por ahora.
Módulos sobre plataformas existentes
Cuando el sistema base funciona pero le falta una pieza, desarrollamos esa pieza en lugar de sustituirlo todo.
Es la opción más rentable cuando encaja, y muchos proveedores no la ofrecen porque prefieren vender un proyecto completo. Nosotros la proponemos siempre que tenga sentido para organización.
Cómo se documentan los requisitos y por qué importa tanto
La causa más común de que un desarrollo salga mal no es tecnológica: es que los criterios estaban mal recogidos. Se construyó lo que se pidió en lugar de lo que hacía falta.
Requisitos declarados frente a criterios reales
Cuando preguntas a una empresa qué necesita, obtienes una lista de funcionalidades. Esa lista es útil, pero incompleta y a veces engañosa, porque describe la solución que la persona imagina, no el problema que tiene.
Los criterios reales aparecen observando. Cuando ves a alguien trabajar durante una hora, descubres los atajos que ha inventado, los pasos que se salta, las cosas que apunta en un papel porque el sistema no las contempla. Cada uno de esos gestos señala una necesidad que nadie habría verbalizado.
Cómo trabajamos los criterios
La conversación incómoda que hay que tener
En todo proyecto llega el momento de decidir qué queda fuera. Intentar cubrir todos los criterios de todos los departamentos en la primera versión es la forma más segura de que el proyecto se alargue, se encarezca y llegue tarde.
Preferimos tener esa conversación al principio, con la lista delante, que descubrirlo a mitad de camino. Lo que queda fuera no se pierde: entra en la hoja de ruta de las fases siguientes, con su propio precio y su calendario.
EL PROCESO
Cómo trabajamos, fase a fase
Este método existe para evitar el error más costoso en proyectos de software: empezar a programar antes de entender el problema.
1
Diagnóstico
Qué hacemos: Analizamos operativa, herramientas y objetivo
Qué recibes: Informe con desafíos priorizados
Duración: 1-2 semanas
Nos sentamos con las personas que van a usar la aplicación cada día, no solo con quien firma el proyecto. Esta distinción no es un detalle menor: es la diferencia entre construir lo que se pidió y construir lo que hacía falta.Observamos cómo se trabaja ahora, dónde se pierde tiempo, qué atajos ha inventado el equipo y por qué. Esos atajos son información valiosísima, porque cada uno señala una carencia concreta del sistema actual.
Salida de esta fase: un informe con los desafíos priorizados por impacto real en el negocio, no una lista de funcionalidades deseadas.
2
Diseño técnico
Qué hacemos: Definimos estructura, datos e integraciones
Qué recibes: Documento y alcance cerrado
Duración: 1-2 semanas
Aquí se toman las decisiones que determinan el coste de todo lo que venga después: cómo se organizan los módulos, cómo se modela la información, cómo se conecta con el exterior, dónde se despliega.
Por qué importa tanto: concepción mal planteado no se nota el primer día. Se nota al año siguiente, cuando cada cambio pequeño obliga a tocar cinco sitios y el mantenimiento se dispara. Rehacer los cimientos con el sistema en producción cuesta varias veces lo que costó construirlos.Diseñamos pensando en el volumen que tendrás dentro de dos años, no en el que tienes hoy.
3
Prototipo
Qué hacemos: Validamos circuitos con usuarios reales
Qué recibes: Prototipo navegable aprobado
Duración: 2-3 semanas
Prototipamos los flujos principales y los probamos con usuarios reales de tu equipo antes de desarrollar nada.
Por qué esta fase ahorra dinero: corregir un flujo en un prototipo cuesta horas. Corregirlo con el desarrollo hecho cuesta semanas. Y la mayoría de los problemas de usabilidad solo aparecen cuando alguien intenta completar una tarea real, no cuando mira una pantalla.Una aplicación interna compite con una alternativa muy poderosa: seguir haciéndolo como siempre. Si usarla cuesta más esfuerzo que el método antiguo, el usuario vuelve a la hoja de cálculo por mucha formación que se imparta.
4
Desarrollo
Qué hacemos: Construcción por entregas incrementales
Qué recibes: Funcionalidad revisable cada 2 semanas
Duración: Variable
Construimos por entregas incrementales. Cada dos semanas ves función real y utilizable, no un informe de avance.
Por qué no trabajamos de la otra forma: desaparecer seis meses y volver con el sistema terminado es cómo fracasan la mayoría de los proyectos. Cuando por fin se ve, ya hay cosas que no encajan, y cambiarlas en ese punto es caro y frustrante para todos.Con entregas cortas puedes probar, opinar y corregir el rumbo mientras hacerlo todavía sale barato.
5
Pruebas
Qué hacemos: Verificación funcional, rendimiento, dispositivos.
Qué recibes: Informe de pruebas y correcciones.
Duración: 1-2 semanas
Verificación funcional, de respuesta bajo carga y en los dispositivos reales que usa tu equipo. Incluye pruebas con volúmenes de datos parecidos a los reales, porque un sistema que funciona con cien registros puede comportarse de forma muy distinta con cien mil.
6
Lanzamiento
Qué hacemos: Despliegue, migración, formación
Qué recibes: Sistema en producción documentado
Duración: 1 semana
Despliegue, migración de datos, formación y acompañamiento en las primeras semanas.La migración suele ser la parte más delicada de todo el proyecto: los datos históricos casi nunca están tan limpios como se cree, y descubrirlo antes del lanzamiento evita retrasos de semanas.
7
Evolución
Qué hacemos: Soporte correctivo y mejoras
Qué recibes: Acuerdo de nivel de servicio
Duración: Continuo
El proyecto no acaba en el lanzamiento. Es justo cuando aparecen los casos que nadie previó y las mejoras que solo se ven con el sistema funcionando de verdad.
Las decisiones que determinan el coste a cinco años
Buena parte de lo que costará mantener un sistema se decide en la primera semana. Estas son las decisiones que pesan.
Modelo de datos
Cómo se estructura la información determina qué consultas serán rápidas y cuáles resultarán imposibles. Un modelo mal planteado obliga a soluciones cada vez más enrevesadas conforme crece el volumen.
Separación en módulos
Un sistema monolítico se construye antes y se mantiene peor. Uno excesivamente fragmentado es lo contrario. El equilibrio depende del tamaño del proyecto y del equipo que vaya a mantenerlo después.
Estrategia de integración
Si las conexiones con otros sistemas se resuelven punto a punto, cada nuevo sistema multiplica la complejidad. Con una capa bien diseñada, añadir el sexto sistema cuesta lo mismo que añadir el segundo.
Gestión de permisos
Parece un detalle hasta que necesitas que el comercial vea sus clientes, su responsable vea los del equipo y dirección los vea todos, con excepciones para casos concretos. Diseñarlo desde el principio es barato; añadirlo después es una reescritura.
Rendimiento
Una aplicación que responde bien con diez perfiles y se cae con quinientos no tiene un problema de servidor: tiene un problema de concepción que había que resolver antes de programar.
Capacidad de adaptarse
El negocio va a cambiar. Un sistema bien construido permite modificar reglas y flujos sin reescribir el núcleo. Uno mal construido convierte cada cambio en un proyecto.
Conectamos con lo que ya usas
Un desarrollo que vive aislado genera más trabajo del que ahorra. Por eso la integración forma parte de concepción desde el primer día, no es un añadido final.
- ERP - SAP, Dynamics, Odoo, Sage, sistemas propios
- CRM - Salesforce, HubSpot, Dynamics, Zoho
- Comercio electrónico - Shopify, PrestaShop, WooCommerce, plataformas propias
- Facturación - Sistemas de facturación electrónica y contabilidad
- Logística - Operadores de transporte y gestión de almacén
- Sistemas heredados - Aplicaciones antiguas sin API moderna
Qué preguntar antes de dar por hecha una integración
Muchos proyectos se complican porque se asumió que dos sistemas se podían conectar y luego resultó que no, o no como se esperaba. Estas son las preguntas que hacemos siempre durante el diagnóstico.
¿Existe API y está documentada?
Tener API no basta. Hay APIs que solo permiten leer, otras con límites de peticiones muy bajos y otras cuya documentación no coincide con el comportamiento real del sistema.
¿Quién controla el otro sistema?
Si es un proveedor externo, cualquier cambio por su parte puede romper la integración, y el calendario deja de estar en tus manos.
¿En qué dirección viajan los datos?
No es lo mismo leer información que escribirla. Escribir en un ERP ajeno exige garantías que leer no necesita.
¿Qué pasa si la conexión falla?
Toda integración se cae alguna vez. la concepción debe contemplar reintentos, cola de pendientes y avisos, asegurando que ningún dato se pierda por el camino.
¿Cuál es el sistema maestro de cada dato?
Si dos sistemas pueden modificar el mismo campo, hay que decidir cuál manda. Sin esa decisión, acabas con información contradictoria y nadie sabe cuál es la buena.
Qué te garantizamos por escrito
Un proyecto de desarrollo implica confianza, y la confianza se construye con compromisos concretos, no con buenas intenciones.
Precio cerrado
El alcance pactado no cambia de precio. Las ampliaciones se valoran aparte y se aprueban antes
Propiedad del código
Código fuente y documentación tuyos, sin licencias que te aten
Periodo de garantía
Corrección sin coste de cualquier fallo sobre el alcance entregado
Documentación completa
Técnica y funcional, para que cualquier equipo pueda retomarlo
Reversibilidad
Si decides cambiar de proveedor, te lo ponemos fácil
Transparencia en el avance
Ves función real cada dos semanas, no informes de progreso
Qué no podemos garantizar
También conviene ser claros con esto.
No podemos garantizar que el proyecto cueste exactamente lo previsto si el alcance cambia por tu parte. No podemos garantizar plazos si las validaciones se retrasan en tu organización. Y no podemos garantizar la adopción si nadie internamente lidera el cambio.
Lo decimos porque los proveedores que garantizan todo suelen estar prometiendo lo que no controlan.
Elige cómo quieres trabajar
La combinación más habitual entre nuestros clientes: proyecto cerrado para la primera versión y bolsa de horas para la evolución posterior. Equilibra el control de coste al principio con la capacidad de reacción después.
Proyecto cerrado
Cómo funciona
Alcance, plazo y precio definidos
Ideal cuando
Sabes qué necesitas
Flexibilidad
Baja: los cambios se valoran aparte
Previsibilidad de coste
Máxima
Duración típica
3-6 meses
Quién dirige
Nosotros
Riesgo de desviación
Nuestro
Equipo dedicado
Cómo funciona
Equipo fijo trabajando para ti
Ideal cuando
El proyecto evolucionará
Flexibilidad
Alta: repriorizas cada dos semanas
Previsibilidad de coste
Media: coste mensual fijo
Duración típica
6 meses o más
Quién dirige
Tú, con nuestro apoyo
Riesgo de desviación
Compartido
Bolsa de horas
Cómo funciona
Horas que consumes según necesidad
Ideal cuando
Mantenimiento y mejoras puntuales
Flexibilidad
Total
Previsibilidad de coste
Pagas lo que usas
Duración típica
Indefinida
Quién dirige
Tú
Riesgo de desviación
Tuyo
TECNOLOGÍA
Con qué lo construimos y por qué
No partimos de una tecnología concreta para buscar dónde encajarla.
Java
Cuándo la elegimos
Plataformas empresariales de alta exigencia y gran volumen. Ecosistema maduro y perfiles disponibles
.NET
Cuándo la elegimos
Entornos corporativos integrados con Microsoft. Buena productividad y soporte a largo plazo
.Python
Cuándo la elegimos
Evaluación de datos, automatización o inteligencia artificial
Node.js
Cuándo la elegimos
Sistemas que responden en tiempo real o manejan muchas conexiones simultáneas
React / Angular
Cuándo la elegimos
Interfaces web complejas y mantenibles
PostgreSQL / SQL Server
Cuándo la elegimos
Información estructurada con relaciones e integridad estricta
MongoDB
Cuándo la elegimos
Código fuente y documentación tuyos, sin licencias que te aten
Un criterio técnico que aplicamos siempre
Elegir tecnologías con comunidad amplia y perfiles disponibles en el mercado. Construir sobre algo exótico puede resultar elegante y comercialmente ser un problema, porque te ata al único proveedor que sabe mantenerlo. Eso nos incluye a nosotros, y no nos parece bien que un organización quede atrapado.
PRICING
Cómo se presupuesta un desarrollo a medida
Los tres factores que determinan el pricing
Qué incluye y qué no
Incluido en el pricing
- Diagnóstico y concepción técnico
- Diseño de interfaz y flujos
- Desarrollo completo
- Integraciones acordadas
- Pruebas y correcciones
- Documentación tecnológica y funcional
- Código fuente y propiedad
- Despliegue y puesta en marcha
No incluido
- Licencias de software de terceros
- Infraestructura y servidores
- Limpieza de datos históricos
- Funcionalidad fuera del alcance pactado
- Formación más allá de la sesión inicial
- Mantenimiento posterior (se contrata aparte)
Por qué no damos precios por teléfono
Un presupuesto sin evaluación es un número inventado. Y los números inventados acaban siempre igual: en ampliaciones, conversaciones incómodas y una relación deteriorada antes de terminar.
Tras el diagnóstico recibes una propuesta con alcance, plazos y pricing cerrados en un máximo de cinco días laborables. Con ese documento puedes comparar con otras ofertas en igualdad de condiciones, que es exactamente lo que deberías hacer.
ERRORES
Por qué fracasan los proyectos de desarrollo a medida
Después de bastantes años haciendo esto, los fracasos se parecen mucho entre sí. Estos son los seis patrones que más se repiten.
1
Se construyó lo que se pidió, no lo que hacía falta
El cliente entrega una lista de funcionalidades, el proveedor la implementa, y al terminar nadie usa el sistema porque esa lista describía lo que la dirección creía necesario, no lo que el equipo necesitaba.
2
Nadie habló con quien iba a usarlo
Cuando los perfiles ven la aplicación por primera vez el del lanzamiento, la resistencia está garantizada. No por mala voluntad: porque nadie les preguntó.
3
El alcance creció sin control
Cada semana se añadía «una cosita más». Sin un procedimiento claro para valorar cambios, el proyecto se alarga, el presupuesto se dispara y la calidad se resiente.
4
Se subestimó la migración de datos
Los datos históricos nunca están tan limpios como se cree. Descubrirlo la semana antes del lanzamiento es la causa más habitual de retrasos de un mes o más.
4
No se planificó el después
El sistema se entrega y nadie previó quién lo mantiene, con qué presupuesto y con qué tiempos de respuesta. A los seis meses acumula problemas sin resolver y la gente empieza a volver al método antiguo.
4
Faltó un responsable interno con capacidad de decidir
Los proyectos sin un interlocutor claro se eternizan esperando validaciones que nadie se atreve a dar.
Los seis son evitables. Los seis siguen ocurriendo constantemente en el mercado.
DESPUÉS DEL LANZAMIENTO
El proyecto no acaba cuando la plataforma arranca
Servicio
Soporte correctivo
Qué cubre
Resolución de incidencias con tiempos de respuesta acordados
Mantenimiento evolutivo
Nuevas funcionalidades y mejoras sobre lo existente
Actualizaciones técnicas
Versiones, dependencias y parches de seguridad
Monitorización
Vigilancia del rendimiento y alertas ante caídas
Formación
Sesiones para nuevos perfiles y equipos
Por qué el soporte no es opcional
Un sistema sin mantenimiento envejece rápido. Las dependencias quedan obsoletas, aparecen vulnerabilidades y las pequeñas incidencias se acumulan hasta que la gente pierde la confianza en la herramienta.
El coste de mantener suele situarse entre el 15% y el 20% anual de la inversión inicial. Conviene contemplarlo desde el principio, no descubrirlo cuando ya hay problemas.
CUÁNDO NO
Cuándo te diremos que no lo necesitas
Si existe un producto que cubre tu caso
Cuando una solución consolidada resuelve el 90% y el resto no es crítico, comprarla sale mejor.
Si tu problema es un flujo concreto
Muchas plataformas admiten extensiones que lo resuelven con una fracción del esfuerzo y del pricing.
Si aún no sabes qué necesitas
Desarrollar sin claridad es la forma más cara de averiguarlo. Empieza por un evaluación, no por un proyecto.
Si el presupuesto no da para hacerlo bien
Un desarrollo mal financiado acaba a medias, y un sistema a medias es peor que no tener nada: has gastado el dinero y sigues con el problema.
Si nadie en tu empresa va a liderarlo
Los proyectos sin un interlocutor con capacidad de decisión se eternizan. Mejor esperar a tenerlo que empezar sin él.
Por qué Tecdata
Desarrollamos en entornos donde el error no se perdona. Esa exigencia técnica la aplicamos igual en un proyecto de tres meses que en uno de dos años.
Nosotros
- Diagnóstico: Gratuito y sin compromiso
- Propiedad del código: Tuya, con documentación
- Entregas: Cada dos semanas
- Pricing: Cerrado tras el análisis
- Si no lo necesitas: Te lo decimos
- Tecnología: Estándar del mercado
- Experiencia: Banca, seguros, telecos, retail
Lo habitual en el mercado
- Diagnóstico: Se factura o se salta
- Propiedad del código: Del proveedor o compartida
- Entregas: Al final del proyecto
- Pricing: Estimado y ampliable
- Si no lo necesitas: Se vende igual
- Tecnología: A veces propietaria
- Experiencia: Variable
Cuando el software deja de ser una herramienta y pasa a ser el negocio
Hay un punto en el que las aplicaciones que usa una empresa dejan de ser un gasto de estructura y se convierten en parte de lo que la diferencia. Ocurre cuando el proceso que sostiene la plataforma es justamente aquello que tus clientes valoran, o cuando el canal web por el que entran es el que más crece.
A partir de ahí, las soluciones personalizadas dejan de ser un lujo técnico y pasan a ser una decisión de negocio. Las empresas que llegan a ese punto y siguen forzando su operativa dentro de un producto genérico acaban compitiendo con la misma herramienta que su competencia, y renunciando a lo único que no se puede comprar en catálogo.
No todas las organizaciones necesitan llegar ahí, y no todas las aplicaciones merecen desarrollarse a medida. Pero cuando el software forma parte del negocio, construirlo con criterio propio es lo que permite que la plataforma evolucione al ritmo que tú marques y no al que decida un fabricante.
Newsletter mensual
Una vez al mes, amenazas reales y cómo protegerte Sin alarmismo. Baja cuando quieras.
Construir una aplicación diseñada para las necesidades concretas de tu negocio. En lugar de adaptar tu operativa a un producto genérico, se diseña el sistema pensando en cómo trabajas de verdad.
Depende del alcance, las integraciones y las exigencias técnicas. Empezamos con un diagnóstico gratuito del que sales con una propuesta y un pricing cerrado en cinco días laborables.
Una capa de integración puede estar lista en seis semanas. Una plataforma de gestión completa, entre tres y cinco meses. Con entregas incrementales ves funcionalidad desde las primeras semanas.
Tuyo, con documentación completa y sin licencias que te aten.
Sí. Conectamos con SAP, Salesforce, Dynamics, Odoo y sistemas propios mediante APIs, asegurando que los datos viajen en ambos sentidos. También trabajamos con sistemas heredados sin API moderna.
Cambian casi siempre. Las entregas por fases permiten reordenar prioridades sin tirar lo construido. Los cambios que amplían el alcance se valoran aparte, con transparencia y antes de ejecutarlos.
Con ambas. El método es el mismo, cambia el alcance. Una pyme suele empezar por una integración concreta; una empresa grande, por una plataforma completa.
Podemos retomarlo. Empezamos analizando el código y la documentación existente para valorar si conviene continuar o rehacer, y te lo decimos con honestidad aunque la respuesta no nos convenga comercialmente.
Se migran como parte del proyecto. Conviene saber que la limpieza previa de datos históricos no suele estar incluida en el pricing base, porque su alcance solo se conoce al abrirlos.
Con pruebas de carga sobre volúmenes parecidos a los reales antes del lanzamiento. El rendimiento se diseña desde el principio, no se parchea al final.
Sí. Mantenimiento correctivo, evolutivo y de infraestructura, con las horas mensuales que necesites según el ritmo de evolución.
Sí. Tenemos equipos en cinco países y proyectos activos con compañías en Madrid, Barcelona, Valencia y Latinoamérica. El seguimiento es remoto y el método es el mismo estés donde estés.
Empieza por saber si lo necesitas
Cuéntanos qué proceso te está costando tiempo o dinero cada vez. Analizamos tu caso y te decimos con honestidad si un desarrollo a medida es la solución adecuada, qué alcance tendría y qué inversión supondría.
Qué incluye el diagnóstico gratuito:
- Análisis de tu operativa actual y de las herramientas que ya usas
- Cálculo aproximado de lo que te cuesta hoy el sistema actual
- Valoración de si te conviene comprar, adaptar o construir
- Requisitos preliminares y estimación de plazos
- Propuesta con pricing cerrado en cinco días laborables si decides seguir
Sin reunión de ventas previa.
Un responsable técnico revisa tu caso y te contesta en menos de 24 horas.
Si no encajamos con lo que necesitas, también te lo diremos